EL BUDISMO TIBETANO

El Budismo no es una religión en el sentido tradicional de la palabra, sino más bien una filosofía espiritual. “ Y al decir que el Budismo es una filosofía, no significa que uno tiene que pensar y pensar y no hacer nada de forma práctica.  El Budismo es algo que se practica.”

“La práctica debe estar basada en la filosofía que rechaza la teoría de un creador que controla tu vida o que hace que tu vida sea mejor o peor. En lugar de creer en un creador, deberías creer en ti mismo e incrementar el entendimiento dentro de ti mismo.  Esto es el acercamiento Budista”.  SS Gyalwang Drukpa.

Buda significa “Despierto”. Alguien que ha despertado del sueño de la ignorancia y ve las cosas como realmente son. Un Buda es una persona que está totalmente libre de faltas y obstrucciones mentales. Existen muchas personas que se han convertido en Budas en el pasado, y mucha gente se convertirá en Buda en el futuro.

El Buda Shakyamuni es el fundador del Budismo Sakyamuni, nació aproximadamente en el  año 624 AC.

El Principe Siddhartha nació como hijo primogénito de una familia real en el Noreste de la India hace más de 2500 años, en el Siglo VI AC. Su nacimiento estuvo precedido de presagios que llevaron a hombres sabios de la región a ver al recién nacido Principe, pronosticando que éste, dependiendo de su educación y circunstancias, se convertiría, o en un gran rey, o en un gran maestro espiritual. Su padre, optando por la gloria que significaría para su familia el que se convirtiera en un gran rey, decidió crearle un ambiente protector, rodearlo de placeres, y aislarlo de los acontecimientos ordinarios de la existencia.

Siendo un joven, Siddharta vivió enclaustrado en sus palacios diseñados y construidos ex-profeso, rodeado de todos los lujos, comodidades y bellezas. A la edad de veintiocho años se aventuró más allá de los confines de su vida privilegiada en el palacio y por primera vez conoció el sufrimiento humano de la existencia en términos de vejez, enfermedad y muerte. Impresionado profundamente, movido por la compasión y el compromiso con los demás, y reconociendo que él también enfrentaría el mismo sufrimiento, renunció a su vida palaciega, y se dedicó a buscar la conquista de la liberación última del sufrimiento y de su origen.

Durante los siguientes seis años meditó y practicó intensamente en los bosques, investigando la naturaleza de la mente, lo que le llevó a una profunda realización espiritual.

Mientras estaba sentado bajo el Árbol del Bodhi, alcanzó finalmente el estado de la iluminación perfecta, con la cual se liberó de todas las aflicciones mentales, y todas las virtudes fueron maduradas completamente. El Príncipe se convirtió entonces en el Buda Shakyamuni. A partir de ello, se dedicó enteramente al servicio de otros durante cincuenta años, enseñando las verdaderas causas del sufrimiento y el camino hacia la liberación y la iluminación, hasta abandonar el mundo a la edad de ochenta.

El Budadarma es una Tradición Espiritual Mundial con más de 500 millones de adherentes, con un rápido crecimiento de estudiantes y practicantes en Europa y América.

Budismo Tibetano

Gurú Padmasambhava

Padmasambhava, también conocido como Gurú Rimpoché, o Maestro Precioso (valioso como una joya), es considerado como una emanación directa del Buda. En el Siglo VIII tuvo un papel crucial al llevar el Dharma de la India al Tíbet. En esa época el Rey Trison Deutsen del Tíbet, había encontrado muchos obstáculos para lograr su sueño de establecer el Budadharma en su país. Y habiendo escuchado acerca del gran poder espiritual del maestro Dharma de la India, Padmasambhava, lo invitó al Tíbet, adonde Gurú Rimpoché sometió y transformó las influencias nocivas que estaban obstruyendo el florecimiento del Budadharma. En lo sucesivo, Gurú Rimpoché y su discípula principal y compañera espiritual, Yeshe Tsogyal, viajaron a través del Tíbet enseñando las teorías y prácticas esotéricas del Budadarma Vajrayana, mediante el cual se puede obtener la iluminación en el transcurso de una vida. Esta tradición de práctica espiritual ha pasado a través de un linaje ininterrumpido hasta nuestros días, de un maestro realizado a un discípulo.

El Budadharma en Tíbet

El Budadharma viajó al Oriente desde la India, hacia China, Tíbet y otros países vecinos. Durante el Siglo VIII, las enseñanzas Budadharma fueron introducidas al Tibet por el gran maestro de la India Padmasambhava. Al establecer el Dharma en Tibet, Padmasambhava fundó la Universidad Samyé, la primera universidad monástica en Tíbet. En aquella época, se tradujeron las escrituras Budadharma -los sutras y tantras- del sánscrito al Tibetano. En el siglo XII, cuando los musulmanes invadieron la India, las escrituras originales fueron destruidas, y las traducciones Tibetanas se convirtieron en el único vínculo existente con las enseñanzas originales de Buda.

A través de los siglos, florecieron muchas grandes universidades monásticas en Tíbet. Las artes y las ciencias profundas del Tíbet se desarrollaron como expresiones espirituales. De hecho, hay pocas culturas que hayan fomentado y elevado la vida espiritual a las alturas en que lo hizo Tíbet. El retiro de meditación fue y sigue siendo, una parte intrínseca de la práctica Budadharma Tibetana. Por todo el país, la gente de todos los niveles de la sociedad, reconoció la práctica espiritual como un alto ideal. Este medio propicio ofreció la oportunidad a los practicantes, tanto laicos como monásticos, de alcanzar la realización.

Las Cuatro Escuelas Principales en Budismo Tibetano

Existen cuatro escuelas principales en Budismo Tibetano:  Nyingma, Sakya, Kagyü y Geluk.  Todas ellas se identifican como pertenecientes a la tradición Mahayana o “Gran Vehículo”, y por tanto proponen la Iluminación universal.  Históricamente la tradición Mahayana de Budismo se expandió a China, Japón, Korea, Tíbet, Mongolia y a todas las regiones alrededor del Tíbet como Bután y todas las áreas de los Himalayas en India y partes de Rusia.

Filosóficamente hablando, las cuatro escuelas de Budismo Tibetano contienen el pensamiento del Camino Medio propuesto por el pensador Budista Indio, Nagarjuna.  En cuanto a las prácticas de meditación, todas las escuelas contienen las enseñanzas projundas y complejas del Budismo Vajrayana, (el Vehículo Diamantino o Indestructible).

Escuela Nyingma

El nombre Nyingma significa “Escuela Antigua” y está fundada básicamente por el místico Indio Padmasambhava quien vino al Tíbet en el siglo XIX.  En la tradición Nyingma, existen una serie de escrituras sagradas reconocidas como “termas” o “tesoros en texto”.  Estos textos fueron escritos por Padmasambhava , escondidos por él mismo y su consorte espiritual “Yeshe Tsogyal”, como tesoros espirituales para ser descubiertos en su momento, cuando el tiempo madurara para su major recepción, por maestros bendecidos y escogidos por Padmasambhava.

Escuela Sakya

La Escuela Sakya surgió como una tradición específica en el siglo XI después de la fundación del monasterio Sakya por Khon Konchok Gyalpo (1034 – 1102) in 1073.  El nombre Sakya se deriva de “la región caliza” donde fue fundado el monasterio.

Para el siglo XIII,  la Escuela Sakya ya había alcanzado grandes niveles en su desarrollo así como poder politico en el Tíbet.

La enseñanza central de la Escuela Sakya es lamdre, “el Camino y sus Frutos” esta basada en la literatura del Tantra de Hevajra, revelado por el místico Indio Virupa (siglo X).

Escuela Kagyu

El Linaje Drukpa se originó dentro de esta Escuela.

La Escuela Kagyu traza su linaje a las enseñanzas de los místicos Indios, Tilopa (988-1089) y Naropa (1016-1100) cuyo linaje fue transmitido en el Tíbet por el gran traductor Marpa (1012-1097).  El discípulo principal de Marpa fue Milarepa (1052-1135).  Dentro de los muchos discípulos de Milarepa, se encuentra Gampopa (1079-1153) quien es reconocido como el gran fundador de la Escuela Kagyu.  Siguiendo las enseñanzas de Gampopa, evolucionaron los llamados “Cuatro Mayores y Ocho Menores linajes de la Escuela Kagyu.

La enseñanza central de esta Escuela es la doctrina de Mahamudra, o “El Gran Sello”.

Escuela Geluk

La Escuela Geluk fue fundada por Tsongkhapa (1357-1419), uno de los más grandes filósofos del Tíbet.  Tsongkhapa fue un gran admirador de las enseñanzas Kadam y como tal promovió de forma entusiasta el énfasis sobre los principios Mahayana de compasión universal como fundamento espiritual.  Lo combinó con la doctrina de vacuidad propuesta por Nagarjuna y Chadrakirti.

Nombró los “Tres Aspectos Principales del Camino”, a la compasión y la sabiduría y estos dos deben estar enraizados en un deseo profundo del corazón hacia la liberación impulsados por un sentido genuino de renunciación.  

Para fines del siglo XV, la Escuela Geluk se había convertido en la escuela dominante del Budismo Tibetano, y desde el tiempo del “Gran V Dala”.

Tíbet en el Exilio

Desde la invasión y ocupación de Tíbet por China Comunista en 1959, su cultura única ha estado en peligro de extinción; muchos abusos continúan hasta la fecha. Muchos monasterios antiguos y lugares sagrados han sido arrasados y los textos y el arte sagrado destruidos. Más de un millón de tibetanos, incluyendo maestros espirituales, monjes y monjas ordenados y laicos, han sido asesinados. Frente a este genocidio masivo y la violenta supresión de la libertad espiritual, muchos Tibetanos han emigrado. Entre ellos estaban algunos de los valiosos maestros espirituales entrenados desde su niñez en la meditación. Estos dedicados guías espirituales, han sacado al Budadharma de su aislamiento en el Tíbet, hacia el mundo moderno.

La Doctrina Budista

Buda enseñó que todo depende de nuestras mentes. Para darnos cuenta de esto, primero debemos entender la verdadera naturaleza  (no dual) y el funcionamiento de la mente.

Por lo regular tratamos de obtener la felicidad afuera de nosotros: un mejor trabajo, dinero, posición social, etc. Pero no importa qué tantos satisfactores obtengamos, parece que siempre persisten la insatisfacción y los problemas. Nunca experimentamos la felicidad pura y verdadera. El Budismo nos aconseja buscar la felicidad dentro de nosotros mismos, en nuestra mente, purificando y controlando nuestra mente mediante la práctica sincera del Dharma. De esta manera, lograremos que nuestra mente esté en paz y alegre todo el tiempo. Sin importar las condiciones externas, lograremos estar siempre felices y en paz.

Al entender la naturaleza de la mente, podremos comprender también la existencia de las vidas pasadas y futuras. Nuestro cuerpo y nuestra mente son entidades diferentes, y aún cuando nuestro cuerpo muera y se destruya, el contínuo de nuestra mente permanece. La mente abandona el cuerpo y pasa a su siguiente vida.

Para entender las leyes que gobiernan el renacimiento de una vida a otra, necesitamos entender el concepto del “karma”. Karma es una palabra en sánscrito que significa “acción”. Todas las acciones intencionales del cuerpo, el habla y la mente, son karma. Todas las circunstancias que nos rodean en el presente, son consecuencia del karma que hemos acumulado en el pasado.

Las acciones virtuosas o buen karma, son la causa del renacimiento en mejores circunstancias en las vidas futuras, y de la felicidad y la buena fortuna en esta vida. De manera similar, todo el sufrimiento que experimentamos en esta vida, como enfermedades, pobreza, accidentes, y el daño que recibimos de otros seres humanos y no-humanos, son el resultado del karma negativo acumulado en el pasado.

Así, el Budismo nos enseña que nuestro destino no es arbitrario, ni es impuesto por fuerzas sobrenaturales.

Nosotros creamos nuestro propio destino.

¿Cuál es la meta del Budismo?

La meta del Budismo es la liberación, que es un estado de paz interior permanente alcanzado por medio del abandono total de las falsas ilusiones. Cuando por medio de las prácticas que nos llevan a la liberación, nos vemos totalmente libres de falsas ilusiones, la naturaleza última de nuestra mente se libera, alcanzando el Nirvana. A partir de ese momento, quedamos libres del samsara (reino de dualidad) y todos sus sufrimientos. Nos convertimos en una persona que ha logrado eliminar los enemigos internos de la ignorancia, el odio y el apego.

En nuestra tradición, el objeto de alcanzar la liberación es estar en una mejor posición para ayudar al resto de los seres sensibles a liberarse del sufrimiento.

Las 4 Nobles Verdades:

Las primeras enseñanzas que dio Buda Shakyamuni fueron las 4 nobles verdades. De ellas parten todas sus enseñanzas:

  • La vida es sufrimiento.
  • El origen del sufrimiento es el apego, el deseo.
  • El sufrimiento se puede curar. 
  • Existe el Camino para curarlo (las prácticas).

El Buda estaba interesado solamente en mostrarnos un camino claro hacia la Felicidad Verdadera. Este se describe en las Cuatro Verdades Fundamentales, las que constituyen el corazón de las enseñanzas del Buda. También se las llama Verdades Nobles porque son enseñadas por seres Despiertos compasivos [de gran nobleza espiritual], y porque la comprensión de estas verdades nos ennoblece. El actualizar estas verdades es la tarea central de la forma de vida Budista, ya que ellas conducen hacia la Felicidad Verdadera.

Las Cuatro Verdades Fundamentales fueron impartidas por el Buda durante Su primer enseñanza en el Parque de los Venados en Sarnath, de la antigua India (cerca de Benares) después de haber alcanzado el Despertar, hace más de 2,500 años. A esta enseñanza se le conoce como el Sutra Dharmmacakkappavattana. Todas las enseñanzas que el Buda impartió posteriormente fueron, o una elaboración más profunda de las Cuatro Verdades, o enseñanzas que conducen hacia ellas. Él utilizó una gran variedad de métodos hábiles para instruirlas a gente muy diversa.

¿Porqué hay tanto énfasis sobre el “Sufrimiento” en el Budismo?

El uso intensivo de la palabra “sufrimiento” en el Budismo, puede producir confusión. Cuando escuchamos que el Buda dice “la vida es sufrimiento”, nos podríamos preguntar de qué estaría El hablando, ya que la mayoría de nosotros no experimentamos una miseria extrema la mayor parte del tiempo. En realidad, la palabra originalmente usada es el término Pali “dukkha” que significa “que las cosas no marchan completamente bien en nuestras vidas, que hay muchas condiciones insatisfactorias en nuestra existencia”. Siempre hay algo que no encaja bien. “El término “sufrimiento” usado en el Budismo se refiere entonces a todas las distintas clases de Insatisfacción, grandes o pequeñas en general.”

¿Y la  Felicidad?

Vivir es experimentar un grado mayor o menor de insatisfacción (de sufrimiento en general). El Buda nunca negó que existe alegría y felicidad en la vida. Pero está siempre presente el problema prevaleciente de la insatisfacción, mientras que la felicidad se desvanece rápidamente. De hecho, éste es el único problema de nuestras vidas. Lo que el Buda hace es solamente llamar nuestra atención sobre el hecho de que la insatisfacción es una parte integral inevitable de la vida, y que el sufrimiento es el problema común que todos experimentamos, y al que todos deseamos evitar, y que éste puede ser resuelto con la obtención del Nirvana (Felicidad Permanente).

La Verdadera Felicidad es posible a través del esfuerzo personal.

Algunos dicen que el Budismo es una tradición espiritual pesimista que se la pasa hablando del sufrimiento. Esto es definitivamente falso. Pero el Budismo tampoco es una tradición espiritual ciegamente optimista. El Budismo es un camino realista y lleno de esperanza, que enseña que la Felicidad Verdadera para uno mismo es posible a través del esfuerzo personal, ya que cada quien es arquitecto de su propia vida.

Los problemas y dificultades existen ya sea que pensemos en ellos o no. Pero solamente con el reconocimiento honesto de éstos es que es posible resolverlos. El Buda estableció la verdad indiscutible de que la vida está llena de insatisfacción, para luego poder enseñarnos el camino que nos conduce desde ésta condición de insatisfacción hacia la Felicidad Verdadera.

Los referentes de la Virtud están basados en reconocer que todos los seres sensibles desean la felicidad y evitar el sufrimiento. La práctica de la Virtud a través del Discurso, la Acción y el Sustento Perfectos, le ayudan a uno a vivir en paz con uno mismo y con los otros en sociedad.

Diferentes Caminos en Budismo

Todos los caminos tienen la meta común de sobrepasar el problema que surgió cuando el individuo entro al dualismo, y desarrollo un “ser subjetivo” o ego que experimenta al mundo como separado de sí  mismo, externo y objetivo, y quien continuamente trata de manipular al mundo para poder obtener satisfacción y seguridad.  En verdad, uno no podrá obtener satisfacción y seguridad de esta forma, porque la causa del sufrimiento y la insatisfacción es justamente el sentido fundamental de no sentirse completo que es la consecuencia inevitable de estar en un estado dual y más aún, todos los fenómenos externos en los cuales tratamos de basar nuestra satisfacción y seguridad son impermanentes.

Todas las tradiciones coinciden en que el problema básico del sufrimiento existe, pero tienen diferentes métodos de lidiar con esto y de llevar al individuo de regreso a la experiencia de la unidad primordial. 

Hinayana

Mahayana

Tantra

Vajrayana

La tradición Hinayana sigue el Camino de Renuncia enseñado por el Buda en su forma humana y conocido después en lo que son los Sutras.  Aquí, el ego es visto como un árbol venenoso y el método aplicado sería como escarbar y sacar las raíces una a una.  Uno tiene que sobreponerse a todos los hábitos y tendencias considerados como negativos y amenazas a la liberación.  Por lo tanto existen en este nivel, miles de reglas de conducta y votos para regular nuestra conducta.  Toda nuestra forma ordinaria de ser, es considerada impura y por tanto debemos renunciar a casi todo y poder entonces a través del desarrollo de varias meditaciones, recrearnos a nosotros mismos de forma “pura” y de esta forma atravesar las causas del sufrimiento, convertidos en “Arhats” los cuales no regresan a la rueda de muerte y renacimiento de esta existencia condicionada.

Desde el punto de vista de Mahayana, el perseguir tan solo nuestra propia salvación atravesando el sufrimiento mientras otros continúan sufriendo, no es lo ideal.  En Mahayana se considera que uno debe trabajar por un bien mayor deseando que otros se liberen antes de tener el deseo de liberarme yo mismo y de esta forma regresar una y otra vez al ciclo de muerte/renacimiento ayudando a otros a superarlo.  Al practicante de esta forma se le llama “Boddhisattva”.  

Tanto Hinayana (el pequeño vehículo) como Mahayana (el Gran Vehículo) son los dos, parte del camino de renunciación pero su acercamiento es distinto.  Cómo cortar cada raíz lleva mucho tiempo, Mahayana lo que persigue es cortar la raíz principal y de esta forma las otras raíces se irán desvaneciendo por su propio peso.  

En Mahayana la intención atrás de las acciones es considerada tan importante como la acción misma que es un acercamiento diferente que ver todas las acciones como impuras y tenerlas que llenar de reglas y votos como en el caso de Hinayana. 

El Budismo Zen es del camino Mahayana, y por ser un método no gradual, la gente piensa que debe ser igual que Dzogchen que también es no gradual (aunque de hecho es más correcto decir que ni es gradual ni no gradual), pero tanto los métodos como las realizaciones de estas dos enseñanzas son fundamentalmente diferentes..  Los dos niveles del Camino de Renunciación: Hinayana y Mahayana trabajan al nivel del Cuerpo.

El Tantra trabaja en el nivel de la Energía o la “Voz”.  La energía es menos concreta que el cuerpo y mas difícil de percibir.  Es mas difícil entender la energía y cómo funciona que entender el simple hecho del sufrimiento.  Por lo mismo se necesita una capacidad mas alta para practicar Tantra.  El verdadero significado de la palabra “Tantra” es: continuidad, en el sentido de que aunque todos los fenómenos están vacíos, aun así, los fenómenos continúan manifestándose.  

Desde el punto de vista de Sutra, la dimensión relativa es un obstáculo que debe ser renunciado para poder realizar el nivel absoluto de vacío.  Pero el Tantra utiliza lo relativo como combustible para el avance en el camino que le sigue y su actitud a las pasiones renunciadas en el nivel Sutra se expresan en el siguiente dicho tántrico:  “Al haber más madera (pasión) habrá más fuego (realización).

Vajrayana en Sánscrito significa “El Vehículo del Diamante”.  El Camino Vajrayana busca eliminar toda dualidad, para que el practicante pueda realizar la unidad de la Iluminación.  Esto se hace a través del uso de rituales, simbolismos y prácticas de yoga para evocar experiencias que posibilitan la realización.

El Budismo Tántrico es la base de Vajrayana y sus sistemas de meditación.  La relación Gurú-discípulo también es de gran importancia en este camino.

Existen Tantras externos e internos también llamados Tantras bajos y altos.   Estos dos tipos de Tantra utilizan la visualización como el método principal pero los Tantras externos comienzan trabajando en el nivel externo de conducta del practicante para lograr una purificación tanto de pensamiento como de acción para preparar al practicante para recibir la sabiduría.

Los Tantras externos empiezan con lo que se llama el Camino de la Purificación, el primer nivel de Vajrayana o el “Vehiculo Indestructible” 

El segundo nivel de Vajrayana es el Camino de la Transformación que comienza con el tercer y ultimo nivel de los Tantras externos e incluye los 2 primeros niveles de los Tantras Internos.  Estos Tantras Internos trabajan también con el principio de la vacuidad de todos los fenómenos, pero los primeros dos niveles principalmente utilizan yoga interno, trabajan con el sistema de energía sutil del cuerpo para llevar a cabo una transformación de la dimensión completa del practicante hacia la dimensión del ser realizado que esta siendo visualizado en la practica (yidam).  Estos métodos fueron enseñados por el Buda en un cuerpo de manifestación más que en un cuerpo físico así como por otras manifestaciones en Sambogakaya.

 

***El Linaje Drukpa pertenece a la Escuela Vajrayana de Budismo Tibetano.

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